Un mundo de color, emociones, estado de ánimo y significados

Un mundo de color, emociones, estado de ánimo y significados

Las expresiones que hacen referencia a un tono con respecto a lo que sentimos en determinado momento, no son solo producto de la imaginación, la realidad es que nuestros sentimientos están distinguidos por ciertas tonalidades. Los colores tienen un significado cultural y social, pero también es una realidad que el cerebro responde a ellos de modo natural.

Ya desde tiempos antiguos se viene asociando el color al estado de ánimo, por tanto a las emociones. De tal manera que los expertos en la Psicología del Color aseguran que cuando estamos anclados en un episodio de estrés o tristeza, el hecho de ponernos ropa de un color determinado o cambiar el color de las paredes de casa, ayuda a salir del estado emocional adverso en el que nos encontramos.

Cada color tiene un significado en nuestro subconsciente, a él le asociamos toda una serie de virtudes y valores que tienden a ir de la mano de la cultura en la que vivimos, y debido a su capacidad de expresión, aportan un significado a quien lo  está percibiendo y provoca una emoción, un reacción positiva o adversa dependiendo del caso.

¿Qué pasa mientras observas los colores?

Las tonalidades de todo cuanto ves, sean paisajes, objetos o prendas, causan un efecto a nivel cerebral, y es que este órgano utiliza los colores para almacenar datos con respecto a todos los elementos que te rodean, pero también cuando se trata de identificar experiencias tanto positivas como negativas.

Cambia el color a tu vida.

Significado de los Colores

Colores Activos: Amarillo, naranja y rojo. Inspiran sensaciones positivas y dan mayor confianza y extroversión, inspiran actitudes de conversación y sociabilidad.

Colores Pasivos: Los colores más fríos, brindan sensación de paz y frescura. Los dormitorios, las áreas privadas y los cuartos de baño, son muy buenos lugares para decorar con azules, verdes y púrpuras.

Colores Neutros: Conocidos también como “descoloridos”. No activan ni enfrían nada, pero, en su lugar, trabajan en conjunto con los demás colores, para unir cuartos y proporcionar la transición entre las diferente tonalidades.

“Ningún color carece de significado por tenues o escandalosos que parezcan, absolutamente todos nos remiten a una emoción”

Rojo: Simboliza la actividad, el dinamismo y la pasión. Se asocia a personas extrovertidas y un tanto impulsivas que no dan mucha importancia a la reflexión. Indica pasión, sexualidad, ímpetu, fuego y sangre. Ejerce una influencia fuerte sobre el estado de ánimo de una manera positiva. Aumenta el pulso y el ritmo cardiaco por lo que puede resultar agotador al final del día.

Verde: Revela la capacidad para imponerse y la perseverancia. Simboliza la esperanza, la estabilidad, la fecundidad y lo que ha de venir. Representa al equilibrio, ayuda a sentirse más tranquilo y sereno. Se suele utilizar en casos de insomnio, fatiga, jaquecas y excitabilidad nerviosa por disminuir la presión sanguínea y bajar el ritmo cardíaco. Pero también tiene un lado negativo, puede significar locura.

Negro: Representa la negación y la agresión. Es el color al que se le asocian más características negativas como el dolor, la desesperación, la tristeza, la melancolía, la infelicidad, la irritabilidad y lo oculto; pero a la vez es el color de la elegancia, la seguridad y la sobriedad.

Azul: Representa la armonía y la satisfacción. Pertenece a la gama de los colores fríos, un color que transmite serenidad, confianza, calma y tranquilidad, pero también una sobre-exposición que puede conllevar a estados de tristeza, melancolía, depresión y fatiga.

Amarillo: Habla del optimismo y el afán de progreso. Se asocia a la sabiduría, la inteligencia, la rapidez mental y la creatividad en cuanto a su vertiente positiva. En cambio respecto a su vertiente negativa simboliza la irla, la envidia, los celos y la traición.

Gris: Igual a neutralidad. Un color neutro por lo que tiende al equilibrio y el orden. Expresa elegancia y respeto, pero a la vez puede denotar aburrimiento y vejez.

Violeta: Símbolo de vanidad y egocentrismo. Se asocia a la intuición y la espiritualidad. Las personas que visten este color tienden a ser personas empáticas y afectivas, con tendencias artísticas y creativas. Es un color que disminuye la angustia, las fobias y el miedo.

El naranja: Se asocia con la elocuencia y la alegría. Aumenta el optimismo, la seguridad en uno mismo y la confianza, dando lugar al equilibrio emocional. Por tanto es un color ideal con problemas de autoestima. Disminuye la fatiga y estimula el sistema respiratorio.

El blanco: Representa a la alegría, la pureza y la paz. Se asocia a la inocencia y al amor puro. Denota confianza pero a la vez inmadurez dependiendo del contexto en el que nos movamos.

Por tanto, es recomendado ir jugando con los colores en ropas, adornos, decoraciones, etc. Ofrece un equilibrando a tus emociones y logra el bienestar. Una manera creativa de conocernos a nosotros mismos y mostrarnos ante los demás.

“Los colores son muy poderosos cuando se trata de ligarlos a las emociones y al mundo sensitivo del ser humano”